JARDINERÍA

Jardín: trucos para limpiar tus macetas

La suciedad en las macetas es una realidad y si eres amante de la jardinería estos tips te vendrán bien porque tus plantas se lucirán más que nunca.

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El cuidado de las macetas es indispensable para la vida de las plantas..Fuente: Pexels.Créditos: Pexels
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La jardinería ha sabido transformarse en los últimos años en una de las actividades principales y favoritas del hogar de millones de personas alrededor del mundo. Además, nunca dejan de aparecer nuevos modelos de macetas y de cultivo que atraen a nuevas personas a este universo.

Obviamente, las macetas son una parte indispensable en la constitución de un jardín y una huerta. Obviamente, mientras más lindas son y limpias están, más se relucirán en el hogar. Por suerte, hay una serie de tips claves para lavarlas fácilmente sin que las plantas tengan que ser transplantadas.

Las plantas de interiores están muy de moda, pero hay que saber cuidarlas. Fuente: Archivo.

¿Cómo limpiar las macetas?

Lo primero que debes hacer es retirar la suciedad suelta para que quede completamente limpia para el lavado. Algo clave es retirar la mayor cantidad de tierra posible porque de lo contrario se va a formar lodo, algo súper contraproducente para el aseo de las piezas donde se colocan las plantas. Nunca está de más la utilización de un cepillo para desprender la tierra de las paredes.

Remojar las macetas también es importante y para esto el vinagre ayudará en demasía. El proceso es muy sencillo: hay que verter agua en un recipiente donde se pueda ubicar la maceta; luego, añadir una taza de vinagre por cada tres de agua. Una vez hecho esto, hay que dejar reposar media hora la maceta en la fórmula y luego podrás sacar la pieza de la solución. Tampoco está mal dejarla más tiempo remojando.

La jardinería siempre es mejor si se hace en compañía. Fuente: Archivo.

Por último y más importante, debes limpiar la maceta. Para esto, luego de haber realizado los procedimientos anteriores, tienes que utilizar un poco de jabón para platos previamente diluido en agua y empezar a limpiar cuidadosamente la superficie. Lo puedes hacer con un cepillo y una esponja para tener más y mejores resultados. Por último, enjuaga bien para que no queden rastros de jabón que podría dañar las plantas.